-Tarde
de frustración generalizada en Las Gaunas. Minutos antes del inicio del
partido unas grises nubes descargaban agua en abundancia sobre Logroño.
Todo un vaticinio sobre lo que se iba a vislumbrar. Porque la UD
Logroñés arrancó el partido con el pie cambiado y apagón de ideas. Duró
media hora pero ya estuvo a punto de dejar finiquitado el partido.
Primero porque el Valladolid B. golpeó muy pronto –minuto 11- por medio
de Toni que con su disparo con la puntera lograba superar entre las
piernas a Miguel. Y segundo porque seis minutos más tarde, de no haber
mediado el meta riojano, hubiera subido el segundo gol para el conjunto
vallisoletano con el doble remate de José y Renzo. -No terminaban los sustos porque el rival se gustaba y terminaba todas sus jugadas de ataque. En el 21, una rosca de Toni se quedó a pocos centímetros de la escuadra. Ahí llegó la reacción del conjunto riojano que poco a poco fue aculando a su rival para terminar de meterlo en su área. Chevi conseguía enlazar el juego entre líneas y los centros de Titi empezaban a crear muchos problemas a los defensas pucelanos. El esfuerzo del equipo tuvo su recompensa justo al filo del descanso. En otro buen centro por banda derecha de Titi, encontró el remate de cabeza de Milla llegando desde atrás para superar a Dani. No había tiempo para más. El colegiado señalaba el descanso. El semblante en jugadores y aficionados parecía haber cambiado. El mazazo inicial se había logrado neutralizar y quedaban 45 minutos para volver a sonreír. Al menos lo invitaba el juego del último cuarto de hora de la primera parte.
